Mujeres compositoras

Mujeres compositoras

Mujeres compositoras

En los próximos días tendremos la oportunidad de seguir ofreciendo un repertorio confeccionado a partir de piezas compuestas exclusivamente por mujeres. Unas piezas de música maravillosa que se podrán escuchar en Segovia y en Burgos en sendos festivales. Nuestro trabajo desde hace un tiempo es el de recuperar repertorio que consideramos debe tener su espacio en los circuitos de conciertos. No se entiende cómo piezas como las tres romanzas de Clara Schumann (1819-1896), la sonata de Amanda Maier (1853-1894), la romanza de Amy Beach (1867-1944), las piezas de Lili Boulanger (1893-1918) o la «Canción de cuna» de Elena Romero (1907-1996) no se conocen y aprecian al igual que otro repertorio compuesto por hombres y que ya se considera repertorio habitual de cualquier concierto de música de cámara escrito para violín y piano. La Romanza de Amy Beach está dedicada a Maud Powell, que se podría decir que fue la primera mujer violinista que hizo carrera de gran éxito en EEUU, y que, desgraciadamente, tampoco se conoce suficientemente.

DÚO HYPATIA

DÚO HYPATIA

Más allá de diseñar un concierto en base a un tipo de repertorio que aporte algún tipo de originalidad que nos ofrezca la oportunidad de poder tocar aquí o allá, se trata de dar a conocer este repertorio que a nosotros nos parece muy atractivo y que nos hace disfrutar de esta música a la hora de trabajar en su montaje, preparación y, por supuesto, en su puesta en escena.

Aquí tenéis el programa:

Fanny Hensel-Mendelssohn (1805-1847): Adagio para violín y piano.

Clara Schumann (1819-1896): 3 romanzas para violín y piano.

       Andante molto

       Allegretto

       Leidenschaftlich schnell

Amy Beach(1867-1944): Romance para violín y piano.

Lili Boulanger (1983-1918)

      Nocturne

      Cortège

      D’un matin de printemps

Elena Romero (1907-1996): Nana

Amanda Maier (1853-1894): Sonata para violín y piano en si menor.

     Allegro

     Andantino-Allegretto un poco vivace

     Allegro molto vivace

 

El reto está servido. Ahora toca escuchar con atención y luego juzgar. Y no hemos tenido que hacer grandes esfuerzos para encontrar estas partituras, basta con sentarse delante del ordenador y tomarse el tiempo buscar. Luego, desde el primer momento del ensayo, los dos decimos…¡¡FUNCIONA!!